Cuando una empresa europea nos pregunta donde viven sus datos, la respuesta deberia ser simple, verificable y configurable. Hasta hace poco, no lo era para nadie en el mercado.
Diseniamos la residencia de datos partiendo de una premisa: el cumplimiento no puede ser un proyecto. Tiene que ser un ajuste que activas en treinta segundos y del que puedes mostrar evidencia a tu auditor.
Ahora cada proyecto puede fijar su region de residencia entre UE, US y APAC. Todos los datos en reposo, los respaldos y las replicas permanecen dentro de esa frontera geografica, y generamos un reporte de cumplimiento descargable.
Para nuestros clientes fintech y healthtech, esto convirtio una conversacion de meses con el equipo legal en una decision de producto. Y eso es exactamente como deberia ser.